lunes, 22 de diciembre de 2008

If you could see her thru my eyes

If you could see her thru my eyes,You wouldn't wonder at all.If you could see her thru my eyes,I guarantee you would fall.
He hecho algo horrible, me he traicionado a mí misma, pero creo que ahora puedo ser lo suficientemente madura para manejar la situación con más habilidad. Me he comprado una balanza. No una balanza de cocina, sino una balanza para pesarme.
Los que hayáis estado en mi casa, no se si os habréis dado cuenta de que hay dos cosas que no existen porque las detesto: los espejos de cuerpo entero y la balanza en el baño. Esto se debe a que de jovencita tuve un tiempo en el que la comida y yo no éramos las mejores amigas. Me costó un triunfo superar esto, pero, una vez vencido, me quedó la secuela de pasar corriendo por los espejos grandes y de no querer saber cuál es mi peso.
Pero resulta que la ropa del verano pasado este año me aprieta un poco y, por mucho que mi monitor me dice que con el entrenamiento el músculo pesa más y que probablemente haya zonas de mi cuerpo que estén más arriba que antes y aprieten la ropa por donde el verano pasado no lo hacía, para mí que he engordado y, para comprobarlo, me he comprado la dichosa balanza. La cosa es que hacía un montón de años que no me pesaba, por lo que no hay comparativa posible, pero me paso el día subida en la balanza y ojiplática al ver que durante el día, puedo pesar hasta 500 gramos arriba o abajo dependiendo de la hora y haciendo la irrisión de mis amigas, porque voy a la nevera y cojo un blister de jamón york de 250 gramos y calculo donde puede estar esa cantidad de carne multiplicada por dos que sube y que baja. Vamos, que me faltan las bragas de Bridget Jones para completar el cuadro.
Para casi todo llega el momento en que aparece un punto de inflexión que hace cambiar la visión que tenemos de las cosas. El otro día vi en la tele Cabaret. Hacía tiempo que no la veía y me pareció que, desde el momento en que se hizo esa película, es imposible ser más rompedor ni más moderno de una manera tan aparentemente sencilla. Como fue por ejemplo Picasso a la pintura, el turning point desde el que fue necesario volver a empezar, porque no se podía ir más allá.
Me alegro muchísimo de que Cabaret sea del año 72, porque si el casting se hubiera hecho hoy, jamás habríamos conocido a Liza Minnelli. Esta mujer, increíble actriz, cantante, bailarina, que desprendía luz por cada poro de su piel, era (y es) alguien completamente humano y a primera vista corriente. Si se presentase al casting de cualquier producción de Hollywood actual, la carcajada se oiría en Estambul.
El punto de inflexión en el que las personas dejaron de ser personas y los cánones se dispararon, fue el momento en el que una especie de cruce entre pavo y caniche apareció en la pantalla con un bañador rojo saltando entre las olas californianas y vigilando la playa. Believe it or not, el caniche neumático se hizo de oro y protagonizó miles de portadas y desplegables de las revistas de empapelar cabinas de camión.
Ante tamaño éxito, muchas siguieron sus pasos y se puso de moda un estereotipo que no sé que pensar. Se trata de que la mujer de tus sueños es así: una persona muy muy flaquita, a la que se van añadiendo elementos tales como, 1) un kilo de silicona en cada pectoral 2) los 250 gramos del blister de jamón york, pero en los labios y también en forma de silicona 3) el equivalente a la lana de esquilar una oveja en extensiones de cabello 4) un kilo de maquillaje 5) pestañas postizas 6) uñas de porcelana 7) tacones con plataforma. Normal que haya que ser muy flaca, porque con todos esos anexos, si fuese una persona normal pitaría el ascensor al subirse.
Ese es el momento en el que uno se da cuenta de que hay que volver a empezar, pero no por haber alcanzado un máximo que no se pueda superar, sino porque te hace pensar que algo anda mal.
Hechas todas estas reflexiones, creo poder afirmar que he madurado lo suficiente como para manejar a mi amiga la báscula digital, pesarme cada cierto tiempo y que mi régimen se limite a no darme atracones y comer Mágnums solo de vez en cuando.
El día 23 me entregan mi espejo de cuerpo entero.

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