Me he enterado de que Rafael Amargo se ha marchado a Los Angeles huyendo de las críticas que provocó la dichosa gala de los carnavales de Tenerife. No he visto la gala en cuestión, solo unos momentos en los que salía Belén Esteban bailando con bastante poca gracia, un triste híbrido de Madonna con las Supremas de Móstoles.
Lo que me hace pensar no es lo mal organizada que estuviera la gala, ni el enfado de los chicharreros, ni siquiera la amenaza de que la Esteban decida apuntarse al Mira quién Baila… lo que me preocupa es que yo hoy tenía a las cinco una reunión de departamento. Esta reunión ha sido organizada a raíz de unos fuertes desacuerdos de una compañera de poco talante sobre la manera en que gestiono mi equipo. El jefe de esta compañera ha sabido de las tensiones y ha pensado que la mejor manera de que vuelvan las aguas a su cauce es un careo entre esta señora y su gente conmigo y mi equipo. Bastante desafortunado, visto el carácter agrio de la situación y visto que la última vez que hablamos se le hinchaba una vena de la frente. Qué miedo.
La reunión de hoy a las cinco ha tenido que ser suspendida por coincidencia con otra reunión, y ha sido trasladada al mismo día de la semana que viene a la misma hora.
Tengo exactamente una semana para encontrar un billete a Los Angeles en un vuelo low cost.
No hay comentarios:
Publicar un comentario